Los Kirchner, igual que Racing
Los Kirchner, igual que Racing
Es cierto que al kirchnerismo le están faltando algunos votos para imponer sin cambios el proyecto oficial sobre retenciones en la Cámara baja. Hay que considerar, sin embargo, que casi nunca ha sido necesario tener la mitad más uno del total de diputados, esto es, 129, para sancionar una norma en ese cuerpo.
Si se tiene presente que en toda sesión parlamentaria hay ausentes, el oficialismo podría aprobar la iniciativa de la Casa Rosada tranquilamente con algo menos de 120 votos. Aun así, hasta hoy no le está resultando sencillo al kirchnerismo acercarse a ese número.
El problema del campo y de la oposición es que los Kirchner tienen en este juego ventaja deportiva. Al igual que a Racing en la emotiva definición de los ascensos y descensos en el fútbol, un empate los beneficia, porque si el proyecto sobre retenciones nunca llegase al recinto de deliberaciones, seguirá vigente la polémica resolución 125 que estableció el esquema móvil de derechos de exportación de granos. A menos que la Justicia la declare inconstitucional.
El kirchnerismo cuenta con otra ventaja deportiva. Si un supuesto dictamen mayoritario, que contemple la letra del proyecto oficial, es rechazado por la mayoría de los diputados y tampoco hay suficientes votos para un proyecto de minoría, por la dispersión de la oposición, no habría ley alguna, mas seguirían rigiendo la resolución ministerial y las nuevas retenciones.
Esto sería factible por el hecho de que los legisladores que se oponen al proyecto oficial están divididos entre quienes sólo aceptan volver al 10 de marzo y a las retenciones del 35%, y quienes están dispuestos a partir diferencias entre las posiciones del campo y del Gobierno. En el primer grupo se alinean casi 85 diputados que integran la Coalición Cívica, la UCR, Pro, el socialismo, distintas fuerzas provinciales y el justicialismo no kirchnerista. En el segundo grupo, se destacan Felipe Solá y otros diputados del oficialismo.
¿Hay probabilidades de que los dos sectores que rechazan el proyecto del Gobierno se unan tras una iniciativa común? El acuerdo podría darse técnicamente sobre la base de que quienes pretenden volver al 10 de marzo acepten una fórmula por la cual la presión tributaria al campo no sea mayor a la de esa fecha, aunque no necesariamente con la misma alícuota de retenciones. La idea de diputados del PJ cordobés de que las retenciones crezcan del 35 al 40%, pero que la diferencia se tome a cuenta del impuesto a las ganancias fue calificada de interesante por legisladores de la oposición, como Federico Pinedo (Pro).
Claro que antes de que se arribe a un escenario semejante, el oficialismo debería cerrar un acuerdo con sus diputados disidentes. Hay quienes, como el analista Vicente Massot, conjeturan que si se le hacen correcciones a la resolución 125, el poder de los Kirchner nunca más será el mismo y habrá un antes y un después. Pero tal vez aquel cambio legislativo le permitiría a la Presidenta sacarse de encima parte del lastre de las críticas a la falta de calidad institucional. Cuando hasta el diputado kirchnerista Miguel Bonasso señala que si la ley de retenciones se vota a libro cerrado o se define por un voto "se va a armar la podrida", algo novedoso podría estar por suceder.
Comentario escrito por Fernando Laborda en el diario La Nación



